Mi Historia Cuenta

Nací en Córdoba, en el Hospital Reina Sofía, y siempre he vivido en un pueblo, mi vida transcurrió allí; siempre he ido al colegio, nunca me han echado de clase, era un chico normal; hasta que empecé a  crecer, salí del colegio, y me tenía que buscar la vida; nunca he parado de trabajar, siempre he hilado un trabajo con otro y siempre han sido trabajos duros; pero cuando empezó la crisis, mi vida cambió, dio un giro de 180 grados; me equivoqué, fui a por lo fácil, y lo hice mal.

5 de enero de 2010, era el día de Reyes, y no tenía ni agua, ni luz, ni dinero para comida; un amigo mío me convenció para que llevásemos a cabo un robo, cinco lechones, parecía fácil, pero nos pillaron. Me cayó una multa de 1700€, que tampoco podía pagar, con lo que acabé 9 meses en la cárcel.

Cuando salí de la cárcel, volví a mi pueblo, a casa de mi madre, ya que había estado 9 meses sin verla, nadie vino a visitarme; la encontré consumiendo con su actual novio, intenté beber de su cerveza, mantenía la confianza que había dejado allí al irme; pero su novio comenzó a pegarme, y me dejó inconsciente. Al despertar, en el calabozo, me explicaron lo que había pasado, y decidí no volver a allí; vine a Córdoba e hice mi vida aquí.

El año pasado estuve recibiendo una prestación, que me permitió estar en un piso de alquiler; pero desde que ese dinero acabó, estoy sin un hogar, vivo donde puedo, con la protección de un candado, que compré después de dos semanas aparcando coches para conseguir el dinero suficiente para pagarlo.

Yo lo he probado todo, pero sé que no me gusta; consumo porros, porque me hacen estar bien, evadirme un poco de todo; pero sé que lo que necesito y merezco, es un trabajo, en el que yo pueda ganar mi dinero, dinero con el que poder alquilar un piso, tener un techo bajo el que dormir y un hogar al que volver por las noches.